Crowdsourcing: la herramienta colaborativa que nos da internet

La marca Doritos desembolsilló en 2006 casi 5 millones de dólares para pautar 30 segundos en el Super Bowl, lo normal sería que gastara una cifra igual o superior en un grupo de creativos para pensar en el mejor comercial y producirlo según lo planeado, pero no fue así, simplemente lanzó una convocatoria para todos sus clientes.

Se trataba de un concurso no con mucha ciencia, pedían el mejor comercial de 30 segundos relacionado con Doritos para mostrarlo en el Super Bowl ante casi la mitad de la población estadounidense viendo la TV, una petición que pone a trabajar la mente de cualquier joven incansablemente hasta que llegue a una idea base que logre convencerlo o desinteresarlo.

Y así se dio, en la página de internet CrashTheSuperBowl.com subieron en total 1.065 videos participando, luego de la revisión declararon 5 finalistas a los cuales se les dio 10.000 dólares a cada uno y una invitación para asistir al Super Bowl, y después se sometió a una votación pública el ganador de los 5 que termino siendo “Live the flavor”. [https://www.youtube.com/watch?v=kNxgxF-7SfA]

El comercial se emitió exitosamente durante el evento y el ganador celebró al lado de Doritos, compañía que no pagó un solo peso por alguna producción, obtuvo una pieza realmente creativa y diferente para promocionarse, y a la vez llegó a miles de jóvenes que siguieron cada fase del concurso, un idóneo acercamiento del público objetivo a la marca.

Estos últimos 3 hitos son algunos de los objetivos que se plantea el Crowdsourcing en el mundo empresarial, social e institucional, un proceso hijo del internet que se propone solucionar o cambiar una cuestión con ideas y el apoyo de un grupo de personas que se conectan a través de internet para moldear proyectos.

El término proviene del inglés de Crowd que es multitud, y Sourcing que significa tercerizar, como si le delegáramos a una comunidad de gente en internet la labor más que todo intelectual que le corresponde a una persona dentro de la organización, teniendo participación de la gente y una generación de ideas espontáneas y aleatorias.

Incluso para las marcas es tan útil que puede ser plataforma para un estudio de mercados, cosa impensable en el siglo pasado donde el pensamiento del cliente era algo sobre lo que se especulaba, preguntaba y espiaba porque no se tenía una comunicación tan directa con el consumidor como pasa hoy. A la hora de proponer un nuevo producto o una mejora en uno existente este recurso sería muy útil, nada mejor para decir que quiere que quienes están al tanto de la marca, que si no están enganchados con ella pronto lo harán a partir del Crowdsourcing que también genera engagement.